Portada del libro"Tiemblo al hombre" con dibujo de Silvia Navarri

 

Esta es la primera y la única novela erótica de Luchy Núñez, con la que gana el premio "Ciudad de la Laguna" el año 1990.

"Tiemblo al hombre" es una metanovela poemática, con un lenguaje rico y expresivo, en la que el sexo no vivido e intelectualizado de la protagonista, una escritora mayor y famosa, contrasta con la naturalidad sexual de sus creaciones literarias.

La tensinalidad se mantiene en todo momento por el buceo de la autora en ese espacio oscuro que media entre la lujuria reprimida y el placer natural y vivificante.

La novela empieza de esta manera:

 
"Hay una bañera en medio del desierto, y baño a una niña de tres o cuatro meses. Estoy arrodillada sobre dos piedras calientes que me queman las rodillas. De vez en cuando, sale un humo denso y chato que no huele a nada. El desierto no huele absolutamente a nada, pienso, y continuo enjabonando a la nenita. La sostengo por la espalda para que no se hunda y ella me mira sin parpadear."
 
Luchy Núñez
 

El efecto de metanovela, es decir, de novela dentro de la novela, lo explica muy bién la autora dentro mismo de su propia novela:

 
"-Y no solo será erótica, hijo mío, sino que también será una metanovela, que es como llamamos los escritores a la novela dentro de la novela. He pensado que Fernanda-Fernanda, la protagonista, escribirá a su vez un relato."

El erotismo se convierte en poesía, y a veces se presenta con una cierta belleza literaria, así lo demuestran estas palabras:

 
"La mujer sabe que es poseída, ella lo sabe de manera analítica y se presta al juego, se abre por lo más tierno y entonces lo más tierno es una ofrenda de fortaleza."

Un párrafo realmente interesante de la obra como para hacernos reflexionar, podría ser éste:

 
"Todo, absolutamente todo, viene en su momento preciso y cuando es necesario. Despertamos y vemos la luz que siempre estuvo. Era tan fácil."