Paraula de Dona
 

Aquesta secció vol apropar als lectors i als admiradors a les paraules i els pensaments de la autora, tretes de les entrevistes que li van fer els mitjans de comunicació.

"Creo que los seres humanos estamos en tránsito, tal vez en crisis, pero que nos encaminamos hacia un lugar mejor. Esa es la evolución".

"Creo en la bondad y en la felicidad, lo que pasa es que nos lo tenemos que trabajar. Es como si el libro de nuestra vida estuviera ya escrito, pero tuviéramos que ir pasando las páginas".

"A los jóvenes les interesa todo, se les puede hablar de cualquier cosa, a condición de presentarles siempre la cara honesta que late en el fondo del ser humano, incluso del más villano. A un joven no le puedes presentar la locura y ya está, como ocurre en la literatura para adultos. Hay que ofrecerle también el fondo de sabiduría y de honestidad porqué él lo entiende. Lo entiende porqué todavía lo conserva, no lo ha perdido aún y se puede identificar con ese mensaje. El joven mantiene la capacidad de salvarse. El adulto anda ya perdido en sus estratagemas".

"Yo creo en eso de que hay que volver a ser como niños. Me encantan los jóvenes de hoy. Han avanzado mucho. Han superado muchos miedos. Los que saben usar su libre albedrío, están a años luz de nosotros".

 
Luchy Núñez.
 

"En los artículos me empuja la rabia. La rabia que siento ante una injusticia social, por ejemplo. En las novelas, surgen mis sentimientos más íntimos, con ese barro modelo a mis personajes. Es una forma de profundizar en el conocimiento de mí misma. Mientras escribo una novela voy hablando con mis personajes y cuando la acabo incluso me despido de ellos y me quedo vacía, como si ya no pudiera escribir más, como si no tuviera nada más que decir. Hasta que surge una nueva fricción entre mi yo y mis circunstancias y tengo que inventar una nueva historia. Escribir es una terapia auténtica".

 

 
La escritora.
 

"No solo creo que Dios existe, sino que no hay nada fuera de Él. Si Dios se olvidara de ti o de mí ahora mismo, dejaríamos de existir inmediatamente. Estamos en su pensamiento continuamente porqué nos ama".

"El problema es que nos preguntamos qué ha hecho Dios con nosotros y deberíamos preguntarnos qué clase de seres humanos somos que provocamos tanto sufrimiento a otros seres humanos".

"El premio de la CCEI, en opinión del jurado, me fue concedido porqué mi novela ayuda a gozar, a ver el mundo con ojos diferentes a los que la cruda realidad ofrece al niño".

"En cuanto al premio Leer es Vivir me llena de orgullo que haya recaído en mi novela, a pesar de su contenido fuerte, comprometido y de denuncia social. También me produce una gran esperanza: la de que la sociedad se inflige a sí misma las heridas terribles, pero de su seno extrae el fierabrás que las cura".

"Es verdad que al principio, cuando tocaba algún tema polémico, me temblaban las piernas al salir a la calle, pero he llegado a la conclusión de que tengo derecho a expresar mis opiniones. No se trata pues, de valentía, sino de hacer bien las cosas"